Carta digital con código QR: cambia un precio y al momento está en todas las mesas
¿Cansado de reimprimir la carta cada vez que sube un precio y tirar las viejas? Con Cevaz pones un código QR en cada mesa, el cliente lo escanea con su móvil y ve tus platos al instante, con los alérgenos y los precios siempre al día. Tú cambias algo en la app y al momento está en todas las mesas, sin pasar por la imprenta.

El problema
Reimprimir la carta cada dos por tres es tirar tiempo y dinero
Sube el aceite, cambias de proveedor o retocas un plato, y toca lo de siempre: rehacer la carta, mandarla a imprenta y esperar. Mientras llegan las nuevas, sigues con precios viejos que ya no cuadran con la caja. Y las que acabas de tirar eran dinero. Cada cambio pequeño se convierte en un lío que arrastras durante días.
Luego está el estado del papel: cartas manoseadas, con manchas, con un plato tachado a boli porque se acabó o subió. Da mala imagen y a ti te toca ir apañándolas mesa por mesa. Y lo más delicado, los alérgenos: una carta desactualizada o poco clara no solo queda mal, es un asunto serio de responsabilidad si un cliente pregunta y la información no está bien.
Al final trabajas con una carta que siempre va un paso por detrás de tu cocina. Lo que ofreces y lo que pone en el papel no coinciden, y eso genera errores en comanda, quejas y esa sensación de estar apagando fuegos en algo que debería ser sencillo.
- Rehacer la carta entera cada vez que retocas un precio, y tirar las viejas.
- Papel sobado, manchado y con platos tachados a boli.
- Alérgenos mal reflejados o poco claros: mala imagen y responsabilidad legal.
- Precios en el papel que no cuadran con lo que cobras en caja.
- Platos agotados que siguen en la carta y provocan quejas en la mesa.
En vídeo
Del QR a la mesa, en vídeo
Así de fácil es poner tu carta en un código QR.
Del tutorial de Cevaz: carta con QR.
Cómo funciona
Cómo funciona la carta con código QR de Cevaz
Pones un código QR en cada mesa, en un cartelito o en un adhesivo. El cliente lo escanea con la cámara de su propio móvil, sin descargar nada, y le aparece tu carta al momento: fotos, descripciones, precios y los alérgenos de cada plato bien visibles. Todo se abre en su teléfono, así que no necesitas tablets ni repartir cartas de papel.
Tú gestionas la carta desde la app, la misma que usas para la caja y el inventario. Cambias un precio, ocultas un plato que se ha agotado o añades el sugerido del día, y ese cambio aparece al momento en todas las mesas a la vez. No hay que reimprimir, ni pegar parches, ni avisar a nadie: lo que ve el cliente es siempre lo que hay de verdad.
Y si quieres, el cliente puede hacer el pedido o llamar al camarero desde su móvil, sin esperar a que estéis libres. Los alérgenos van ligados a cada plato en la app, así que se muestran claros y actualizados cada vez que tocas la carta, sin que tengas que acordarte de rehacer nada a mano.
- Un código QR por mesa; el cliente escanea con su móvil, sin instalar nada.
- La carta se abre con fotos, precios y alérgenos claros en cada plato.
- Cambias un precio o un plato en la app y al momento está en todas las mesas.
- El cliente puede pedir o llamar al camarero desde su propio teléfono.
- Los alérgenos van ligados a cada plato: siempre al día, sin rehacerlos a mano.
Qué ganas
Qué ganas con la carta digital en tu bar
Lo primero, dejas de imprimir. Se acaban los viajes a la imprenta, el gasto en papel y el tirar cartas cada vez que cambia algo. Actualizas la carta desde el móvil en un momento y siempre está impecable, sin manchas ni tachones, dando la imagen que quieres a quien entra por la puerta.
Ganas tranquilidad con los alérgenos y con los precios. Lo que ve el cliente es lo que hay en cocina y lo que vas a cobrar, así que se reducen los malentendidos, las quejas y los errores en comanda. Y como puedes subir o bajar precios y sugeridos al instante, ajustas la carta a lo que te interesa cada día.
Y todo sin complicaciones ni conocimientos técnicos. Es una app pensada para hosteleros: creas la carta, generas los QR y a funcionar. Tienes 15 días gratis, sin tarjeta y sin permanencia, para probarla en tu bar con tu carta real antes de pagar nada.
- Adiós a la imprenta: sin gasto en papel ni cartas a la basura.
- Carta siempre impecable y al día, con la imagen que quieres dar.
- Alérgenos y precios claros: menos quejas y menos errores en comanda.
- Cambias precios y sugeridos al instante, sin reimprimir nada.
- El cliente pide o llama al camarero desde su móvil, sin esperas.
- 15 días gratis, sin tarjeta y sin permanencia, para probarla con tu carta.
La app por dentro
Otras pantallas de Cevaz


Preguntas frecuentes sobre la carta digital con QR
¿Cómo hago una carta digital con código QR para mi restaurante?
Con Cevaz creas la carta desde la app (platos, precios, fotos y alérgenos), generas un código QR y lo pones en cada mesa. El cliente lo escanea con su móvil y ve la carta al instante. Cualquier cambio que hagas en la app aparece al momento en todas las mesas, sin reimprimir nada.
¿El cliente tiene que descargarse una app para ver la carta?
No. El cliente solo apunta la cámara de su móvil al código QR y la carta se abre en el navegador, sin instalar nada. Ve las fotos, los precios y los alérgenos de cada plato al momento. Con Cevaz también puede pedir o llamar al camarero desde su propio teléfono si lo activas.
¿Puedo cambiar los precios de la carta sin reimprimirla?
Sí, esa es la idea. Con la carta digital de Cevaz cambias un precio, ocultas un plato agotado o añades el sugerido del día desde la app, y el cambio aparece al momento en todas las mesas. Se acaban los viajes a la imprenta y las cartas viejas que hay que tirar.
¿La carta QR muestra los alérgenos de cada plato?
Sí. En Cevaz los alérgenos van ligados a cada plato en la app, así que el cliente los ve claros al escanear el QR y se actualizan solos cada vez que tocas la carta. Es una forma sencilla de tener la información de alérgenos siempre al día y bien visible en la mesa.
¿Cuánto cuesta poner una carta digital con QR en un bar?
Con Cevaz tienes 15 días gratis y sin meter tarjeta para probarla con tu carta real. Después, el plan Pro son 49 euros al mes e incluye la carta digital QR, la caja, el inventario y los avisos de stock. Sin permanencia, puedes darte de baja cuando quieras.